COSAS QUE DEBEN RECORDARSE:
Nafta: Asegúrese que el tanque de nafta tenga suficiente combustible para las necesidades del día o del viaje que piensa realizar.
Agua: Revise el nivel del radiador y échele más agua si es necesario.
Aceite: Revise el nivel de aceite en el cárter y agregue más si es necesario, pero no llene con exceso. Lleve consigo siempre una lata de aceite de reserva.
Presión de los Neumáticos: Controle la presión con el manómetro, mantenga la presión correcta.
Luces: Asegúrese de que todas las luces del automóvil funcionan.
Motor: Una vez funcionando, fíjese en los instrumentos del tablero para asegurarse de que el alternador está cargando y que el manómetro de aceite marca presión. Escuche si hay algún ruído anormal.
La correa del ventilador debe estar siempre en la forma correcta y segura, ni tensa ni floja, pues corre el riesgo de fundir el motor. Lleve siempre una de repuesto.
El grado octánico de un combustible NO es la PUREZA del mismo, sino SU GRADO de resistencia a la detonación o PISTONEO.
Usar luz baja en las calles, caminos y carreteras muy transitadas con el fin de no encandilar al que viene en sentido contrario y de ésta forma evitar accidentes, en la mayoría de los casos fatales.
Para tranquilidad del conductor, por el consejo anterior, sabemos que en noches claras y normales, con faros comunes, la luz baja alcanza los 80 metros de visibilidad, y en la mayoría de los coches modernos, con luz asimétrica, alcanza a los 120 metros.
AJUSTES MECÁNICOS:
No haga ajustes innecesarios, pero manténgase alerta para percibir cualquier ruido, chillido o repiqueteo anormal y averigüe enseguida la causa.
Radiador: Es muy importante conservar limpios los conductos de agua, tanto en el radiador como en el motor. La mejor manera de conservar limpio el sistema de enfriamiento es usando agua destilada y agregando aceite anticorrosivo.
Cuando el motor está caliente, póngalo en marcha antes de echar agua fría al radiador; de lo contrario, es posible rajar la culata o el block de cilindros.
Carburador: Revise y limpie periódicamente el filtro de combustible. Si el automóvil consume mucha nafta, el inconveniente puede ser debido a pérdidas, por existir materias extrañas debajo de la aguja del flotador. Para limpiar el carburador, cierre el paso de la nafta y quite la tapa de la cámara del flotador, la válvula de agua o sedimentación que quede en la cámara puede quitarse con un trapo limpio. No use estopa para este objeto. Quite los tapones que haya en la base del carburador a fin de limpiar los conductos de los “gliceres”.
Ruedas: Cada 1.500 kilómetros, aproximadamente, asegúrese de que estén bien apretadas las tuercas de las ruedas. Se recomienda controlar de vez en cuando, la alineación de las ruedas, pues se produce mucho desgaste de los neumáticos si dicha alineación no es correcta. Levante las ruedas con el Gato y hágalas girar a manos para ver si no están descentradas y para asegurarse que los frenos no las rozan.
Controle las distancias entre las ruedas delanteras: en la mayoría de los automóviles debe haber una convergencia delante de 3 a 6 milímetros, medida en plano horizontal a la altura de las llantas.
Batería: Mantenga siempre cargada la batería. El estado de carga de la batería se comprueba por medio de un densímetro que debe marcar entre 1225 y 1300, según el tipo de la batería y cuando la carga es completa. Una indicación de 1225 señala poca carga.
La mayoría de los densímetros para baterías llevan marcas para plena y poca carga. Una causa común de falla en las baterías es la omisión de agregarle agua destilada. Hay que revisarla una vez por semana por lo menos y mantener el líquido aproximadamente un centímetro por encima de las placas. Se aconseja quitar y limpiar los terminales a intérvalos regulares y untar ligeramente sus superficies exteriores con vaselina mineral antes de volver a colocarlos. Desconecte siempre los bornes de la batería del automóvil cuando permanezca fuera de servicio durante cierto tiempo.
Neumáticos: Mantenga siempre la presión correcta. Una presión excesiva es perjudicial, pues disminuye el efecto amortiguante del neumático. Presión despareja en los neumáticos de las ruedas delanteras, puede motivar irregularidades en la dirección (vibraciones).
Conviene revisar los neumáticos detenidamente una vez por semana, o aún mas a menudo, siempre con los neumáticos fríos.
Para obtener una máxima duración de los neumáticos se recomienda someterlos a rotación, cambiándolos de lugar, incluyendo también el auxilio. Este cambio debe hacerse a intérvalos de 5.000 kilómetros, aproximadamente. Así se evita que cualquier neumático se desgaste más que los otros, ya que cada uno de ellos es usado el mismo tiempo en cada posición y sirve durante igual período como repuesto.
Cuando llega el momento de hacer el quinto cambio, todos los neumáticos habran recorrido la misma distancia en cada posición. Por lo tanto, si todos los neumáticos son cambiados de lugar cada 5.000 kilómetros, el kilometraje del automóvil será de 25.000 kilómetros, pero el kilometraje de los neumáticos será solamente de 20.000 kilómetros.