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Historia de San Ignacio

Parque Provincial Peñón del Teyucuaré, ciudad de San Ignacio, provincia de Misiones, República Argentina.

“HISTORIA DE SAN IGNACIO, MISIONES”:

En la ciudad de San Ignacio y su zona de influencia, se desarrolló entre los años 1609 y 1768 parte de una de las más emocionantes historias de la humanidad, en 30 pueblos aborígenes que se dedicaron a la ganadería y a la agricultura, alcanzando un elevado nivel social y tecnológico.

 

LAS REDUCCIONES JESUÍTICAS Y SU LEGADO:

De las Reducciones quedaron en pie las riquezas arqueológicas, la escultura y el trazado de sus ciudades, así como la historia contada en museos, centros de cultura y universidades.

LOS PRIMEROS ASENTAMIENTOS:

Haciendo historia, los primeros misioneros jesuitas remontaron el río Paraná con la intención de evangelizar a las tribus nativas de la zona, llegando hasta la región del Guayrá (hoy Brasil), formando 12 pueblos.
Por otra parte, otros misioneros jesuitas fundaron más pueblos tanto en la región del Paraná, entre los ríos Paraná, paraguay y Tebicuary (hoy Paraguay), como en la zona norte de Asunción y el Tapé (en Rio Grande do Sul, Brasil).

Centro de Interpretación de las Reducciones Jesuíticas de San Ignacio Miní, ciudad de San Ignacio, provincia de Misiones, República Argentina.
Centro de Interpretación de las Reducciones Jesuíticas de San Ignacio Miní, ciudad de San Ignacio, provincia de Misiones, República Argentina.
CONSTANTES INVASIONES:

Así, una vez asentados, las Reducciones del Guayrá sufrieron las invasiones de los indios Bandeirantes y Mamelucos, los que provenientes de Sao Pablo, salían en busca de nativos para venderlos como esclavos.
Debido a las constantes invasiones, los Jesuitas se vieron obligados a trasladarse hacia el sur siguiendo la línea del Paraná, y así con unos 12.000 indios conducidos por Antonio Ruiz de Montoya, llegaron hasta las proximidades del arroyo Yabebiry ( hoy Misiones ), donde refundaron Loreto y San Ignacio Miní.

REDUCCIONES JESUÍTICAS DE SAN IGNACIO MINÍ:

El pueblo de San Ignacio de Ipaembucú o Miní se fundo primeramente en el Guayrá en 1610 pero por las invasiones a que antes nos referimos y después de algunos asientos provisorios, se establece definitivamente donde hoy quedan los vestigios de sus construcciones más importantes, la ciudad de San Ignacio.
Con posterioridad, el Rey Carlos III de España firmó el decreto de expulsión de los sacerdotes jesuitas de los dominios españoles, orden que se ejecuta en las Misiones al año siguiente.

Museo Casa de Horacio Quiroga, ciudad de San Ignacio, provincia de Misiones, República Argentina.
Museo Casa de Horacio Quiroga, ciudad de San Ignacio, provincia de Misiones, República Argentina.
DECADENCIA DE LAS REDUCCIONES:

Y así dadas las condiciones, los indios ya evangelizados no lograron sostener semejante organización y así se inició la decadencia demográfica de las Reducciones Jesuíticas.
Ahora, el año más funesto para esta Reducción junto con la de Candelaria, Santa Ana y Corpus fue 1817 cuando tropas paraguayas las saquearon para luego incendiarlas.
Pero posteriormente fue nuevamente poblado por un grupo de indios guaraníes hasta el año 1821 cuando nuevamente tropas paraguayas asolaron las cinco Reducciones Jesuíticas.
Abandonadas de forma definitiva, la vegetación fue avanzando lentamente sobre el resto de las construcciones.
San Ignacio de Ipaembucú o Miní es Monumento Histórico Provincial desde 1969, Monumento Histórico Nacional desde 1983 y Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1984.

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